Astiz a juicio por la desaparición de monjas francesas

Buenos Aires, 03/06/08 (AFP) — El ex capitán de la marina de guerra argentina Alfredo Astiz, conocido como ‘El ángel rubio de la muerte’, será juzgado por la desaparición de dos monjas francesas y de integrantes de Madres de Plaza de Mayo durante la dictadura (1976-83), informó el martes a la AFP una fuente judicial.
El juez federal Sergio Torres ordenó este martes elevar a juicio oral, sin fecha precisa aún, la causa por el secuestro y desaparición de las religiosas Leónie Duquet y Alice Domon, en diciembre de 1977 a manos de un comando de la marina.
Los restos de Duquet fueron sepultados en una ceremonia de homenaje en 2005, tras ser descubiertos en un cementerio público, donde habían sido inhumados clandestinamente tras aparecer su cadáver en la costa atlántica.
La Justicia determinó que Duquet fue arrojada viva al mar en uno de los llamados ‘vuelos de la muerte’, en tanto que Domon aún permanece desaparecida.
La acusación también incluye el caso de secuestro y desaparición de ocho personas, entre ellas Azucena Villaflor, fundadora del organismo pro Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo.
Los restos de Villaflor y otras tres integrantes de la organización fueron encontrados en el mismo cementerio que los de Duquet e identificados mediante análisis genéticos en 2005.
Astiz, de 56 años, será sentado en el banquillo junto con siete de sus ex de la marina de guerra y un ex policía, entre ellos los oficiales Jorge ‘Tigre’ Acosta, Antonio Pernías y Juan Carlos Rolón.
También estarán ante el tribunal los marinos retirados Raúl Scheller, Ernesto Weber, Jorge Radice, Néstor Savio y el sargento de policía (r) Juan Carlos Fotea.
Todos los acusados actuaron en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó uno de los mayores campos de exterminio de la dictadura, por donde pasaron unos 5.000 prisioneros de los cuales apenas sobrevivieron un centenar.
Astiz y los otros acusados cumplen prisión preventiva en el penal de Marcos Paz, una cárcel común a 50 km al oeste de Buenos Aires, donde fueron trasladados a finales de 2007 tras permanecer varios años recluidos en cuarteles militares.
Astiz y Acosta no revisten como retirados de la fuerza por haber sido destituidos.
La causa elevada a juicio oral es conocida como de la Iglesia Santa Cruz, por el nombre del templo católico ubicado en la capital argentina donde se reunía el grupo fundador de Madres de Plaza de Mayo, que buscaban a sus hijos desaparecidos.
El grupo había sido infiltrado por Astiz, quien simuló ser hermano de una desaparecida, y quien señaló a sus víctimas el 8 de diciembre de 1977 a la salida de una reunión en la iglesia, donde fueron secuestrados y trasladados a la ESMA para ser torturados y desaparecidos.
Astiz fue condenado en ausencia a prisión perpetua por la justicia de Francia por el caso de las dos religiosas en 1990, y por un tribunal de Roma por la desaparición de ciudadanos de ese país en 2007.
Unas 30.000 personas desaparecieron durante la dictadura argentina, según organismos humanitarios.

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