RECURSOS NATURALES Una interpretación y Propuesta

A MODO DE INTRODUCCIÓN

En las últimas décadas en nuestro país y en casi toda la región, la imposición del paradigma liberal (por momentos conservador, por momentos desarrollista) se apoderó de todos los ámbitos de la política y la cultura, incluso y por sobre todo el económico. Tragedia mediante en nuestro caso, el cambio de paradigma fue sustancial, en relación a otros tiempos en que la posibilidad y la necesidad de transformaciones era el espíritu de la época. Épocas en que se perseguía desde lo político cambios trascendentales y profundos. La insatisfacción por un país y un mundo se traducía en producciones culturales, políticas, científicas, artísticas, etc.; todas ellas direccionadas a cambiar la realidad con un claro contenido ético.

Evidente y lamentablemente sufrimos un cambio de época. En este sentido esta época que hemos venido transitando queda determinada por la creencia de que no existe ni puede existir otra organización política posible de la sociedad, “es lo que hay”.

De tal forma, una visión del mundo y de la realidad es determinante y definitoria; ya nada puede cambiar, es inútil intentar el cambio, este estado de cosas no cambia, en todo caso se modera, se amortigua. En este sentido transitamos una época patética, oscura, apesadumbrada, guiada por ambiciones menores, éticas canallescas y resignaciones vergonzantes. Desde hace décadas vivimos amenazados por esa tristeza que nos impide imaginar algo distinto, lo próximo, los tiempos venideros.

Se nos quiere condenar a la ignorancia emocional de sentirnos impotentes de pensar y accionar cambios, porque se supone que nadie sabe cómo se cambia y por lo tanto nada hay para cambiar. Le ética dominante insiste en machacarnos cotidianamente que nada puede cambiar; “esto” así como está “es lo que hay”.

Los momentos, los instantes históricos que jalonan los cambios epocales son sinuosos, imperceptibles, confusos e intensamente contradictorios; y por lo general impulsados precisamente por las contradicciones que se abultan irresueltas en el atardecer de esa época agotada en su tránsito hacia la caducidad. No se trata de aquello de que hay algo nuevo que quiere nacer y algo viejo que no quiere morir; la novedad, lo insólito, lo emergente ya está en los escenarios de la realidad y de la historia. En todo caso sólo resta saber o percibir cuáles serán las tendencias sociales, culturales y políticas que se están poniendo de manifiesto en la mismísima realidad. Ni más ni menos que los primeros ensayos de los signos de una nueva época.

En esta perspectiva desde eldescamisado.org queremos recuperar –una vez más- la vivencia de volver a preguntarnos si todavía hay algo por cambiar, cómo cambiarlo, para qué. Involucrándonos en la realidad y conocerla, penetrarla, desmenuzarla hasta todos sus intersticios para aprehender y comprender qué está pasando. Es absurdo pretender cambiar algo injusto sino se lo conoce. Es canallesco conocerlo y no actuar en consecuencia para cambiarlo.

Creemos que siempre existe una respuesta, que debe haberla y por sobre todo que buscarla bien vale la pena.

En estos momentos de impostadas escenificaciones, de genuflexiones de toda especie, de retóricas absurdas y patéticas representaciones, en donde todo pareciera desvanecerse al instante próximo sin solución de continuidad, ponemos a disposición de nuestros lectores un trabajo de investigación que no sólo nos ofrece respuestas eficientes, también nos propone preguntas ineludibles. Su autor, el Ing. Agr. Guillermo Gallo Mendoza nos ofrece una descripción y un diagnóstico descarnado acerca de qué es lo que está pasando con nuestros recursos naturales. De tal forma y desde una particular, explicada y fundamentada definición de “recurso natural” nos informa acerca de “algunos ejemplos que posibilitan inferir rápidamente el marco en el cual son tratados en el País los recursos naturales”.

Pero fundamentalmente nos propone una narración prospectiva, un cambio, una transformación necesaria, urgente y posible para apropiarnos definitivamente de aquello que nos pertenece.

“Para dar respuesta inmediata a los problemas planteados, es necesario diseñar e implementar un perfil productivo que parta del conocimiento de aquellos, es decir, de las situaciones de desocupación, hambre, degradación de recursos naturales renovables, tendencia al agotamiento de algunos no renovables, injusta distribución de la riqueza nacional, concentración de los recursos naturales en pocas manos, así como de su uso y goce, entre muchos otros que nos condujeron a la situación de catástrofe social actual, lo que exige lecturas, análisis y respuestas sistémicas”.

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Atte.

Rubén Humberto Famá
Editor Responsable
Ciudad de Buenos Aires, 17 de Junio de 2008

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