PUEBLO CHICO…INFIERNO GRANDE

Debate sobre los Municipios

Argentina cuenta con más de 2.100 gobiernos locales, de los cuales unos 1.000 son entidades gubernamentales que no están técnicamente definidas como municipalidades, sino como comunas, comisiones vecinales, juntas de gobierno, etc. Actualmente en poco más de 1.700 municipios que tiene una población inferior a los 10.000 habitantes vive solo el 11% de la población, mientras que el otro noventa se reparte entre los 313 que tiene entre 10.000 y 100.000 habitantes, con el 27% de la población y los 63 municipios que con más de 100.000 habitantes reúnen al 60% de la población. Entonces, la cantidad, heterogeneidad y dispersión de los gobiernos locales se contrapone a la concentración de la población en las ciudades. En efecto, mientras el 80% de los gobiernos locales posee solamente el 13% de la población, el 89% de los argentinos vive en áreas urbanas (INDEC, 2001).

La organización del estado en su primera fase institucional, esto es; el Municipio, no está ajeno a la profunda crisis de representatividad que define hoy al sistema político argentino. Sin embargo, la cercanía espacial y temporal entre la dirigencia política (oficialista y opositora) y la base popular hace que en los municipios los acontecimientos sociales o políticos cotidianos se expresen sin las lejanías de la mediatización que se ha instalado en la dimensión de la política nacional. Las legitimidades e ilegitimidades políticas y sociales son más patentes, más vivenciales, forman parte de la cotidianeidad material de los ciudadanos. En la medida en que la ciudad es más grande crece la magnitud y complejidad del Estado, se incrementan los recursos y se consolida la sociedad civil, a la vez que se pierde proximidad entre la sociedad y el Estado. Inversamente, cuanto más chica es la ciudad el Estado es más simple y con menos recursos pero está más cercano a la sociedad.

Partiendo de estas premisas, resulta por demás necesario focalizar un análisis sistémico sobre el funcionamiento de los subsistemas políticos que operan y se desenvuelven en la dimensión de lo municipal. Por lo general, a nivel municipal es muy común que cuando determinada formación política se apodera de las estructuras del Estado legitimada por el mecanismo del sistema electoral vigente, la misma genere cierta capacidad para perpetuarse en ese escalón de poder institucional. Sin embargo el municipio de Quilmes es una clara excepción a esta regla. Ninguna de las formaciones políticas que alcanzara el control del aparato estatal de gobierno ha logrado esa inercia de perpetuidad en el poder, por lo menos en los últimos 15 años. Con lo cual es un caso atípico que merece una observación detenida acerca de qué es lo que está pasando hoy en la cotidianeidad política de ese distrito sureño del conourbano bonaerense.

En este sentido desde eldescamisdo.org queremos escuchar y difundir todas las campanas, la de todos los oficialismos y la de todas las oposiciones, de forma tal de auscultar en los niveles de discusión pública que se suscitan en lo cotidiano y en su correspondencia al momento de la práctica política concreta.

De forma tal, con este aporte enviado a nuestra redacción por Darío I. Quiroga, dejamos inaugurada esta sección de debate sobre los municipios, quedando desde ya la puerta abierta para el derecho a réplica de quien lo estime oportuno y necesario.

Atte.

Rubén Famá.
Editor Responsable.


PUEBLO CHICO…INFIERNO GRANDE

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Por Darío Ismael Quiroga
Especial para El Descamisado
darioismaelquiroga@gmail.com

En un marco de expectativas y esperanzas para un verdadero cambio institucional que soñaban los quilmeños allá por octubre del año pasado, en concordancia a lo prometido por la actual presidenta de la Nación, que nos hablaba «del cambio «, nos encontramos en uno de los distritos más importantes del conurbano bonaerense con la realidad que refleja que solo los nombres cambian, pero las mañas en política son las mismas.

Es así que el metalúrgico Francisco «Barba» Gutierrez utilizó a todos los sectores políticos, entiendase UCR, ARI, PRO, para convencerlos junto a sindicalistas, empresarios, vecinalistas, comerciantes y vecinos que debían acompañarlo, que era la única alternativa para superar en votos a quién intentaba por primera vez en Quilmes ir por la reelección, Sergio Villordo. Así fue entonces que con promesas típicas de campañas, con firmas ante escribano público en cuanta reunión barrial realizaba comprometiéndose a cambiar la cara de la ciudad con verdadera discusión vecinal en cuanto a las prioridades a resolver, nos encontramos con un intendente que en la actualidad ha derrochado y superado considerablemente a Cristina Kirchner en su retroceso de imagen positiva en sólo 11 meses de gestión. Ningún intendente en la historia de Quilmes desaprovecho tan rápidamente el potencial político que significa ganar una elección por el voto popular, nada supo construir y se aferró exclusivamente a un grupo inexperto de compañeros de la famosa Lista Naranja de la Unión Obrera Metalúrgica para ubicarlos en los cargos más importantes de gestión de un municipio, a sus familiares directos, dos sobrinos, quienes se desempeñan como Secretario Privado y Delegado de la región más importante de la ciudad, a su esposa, hoy cuestionada judicialmente por enriquecimiento ilícito, Evangelina Ramirez, al frente de la Secretaria de Educación, Cultura y Comunicación Social, junto a extranjeros que comenzaron a conocer el distrito una vez asumido el cargo que desempeñan en áreas tan sensibles como Desarrollo Social, Salud, Producción, Hacienda, entre otras. Dice la Wikipedia que «el nepotismo es la preferencia que algunos gobernantes o funcionarios públicos tienen para dar gracias o empleos públicos a familiares». También podría ampliarse, y decir que el concepto podría abarcar a los amigos más íntimos de un dirigente.

Confianza. Esa es la primera justificación que encuentra un político a la hora de nombrar a sus hermanos, primos, tíos, sobrinos, hijos, esposa y suegros en puestos de cualquier gobierno. Argumentan que necesitan gente «de confianza».

Semejante cóctel de colaboradores desconocedores del pasado quilmeño, pegado a los inseparables, en otros tiempos delegados sindicales de la UOM en fábricas que cerraron hace años,  que no permiten que nadie se acerque al intendente para hacerle ver la realidad, dan como resultado, el estado de descontrol que se vive en la ciudad, donde debió «el barba» realizar alianzas políticas con los sectores que fueron brutalmente castigados en las urnas por los vecinos, Eduardo Camaño por un lado y alinearse con la cuestionada derecha que tanto criticaba en campaña, que son los concejales que responden a Mauricio Macri en la ciudad.

A modo de adelanto para entender el porque hablamos de intolerancia y atropello, lejos de un gobierno popular, de debate abierto, de participación comunitaria, se ha transformado en dar continuidad a aquello que venía ocurriendo en gestiones anteriores, con lo cual cada día se aleja más del ciudadano común y va agotando la llama de esperanza y el sueño de aquellos compañeros que imaginaron un gobierno popular con hechos y menos discursos mediáticos absurdos.

Son tantas las cosas que quisiéramos narrar de los horrores sufridos en sólo 11 meses de gestión, que nos acordamos de la inauguración de tres canillas comunitarias y destacarlo en el boletín municipal, de la instalación de los viejos semáforos amarillo y negro en calles quilmeñas, de bebes que nacieron en la cabina de patrulleros porque el servicio médico del Crem municipal nunca arribó al auxilio de la parturienta, del Secretario de Desarrollo Local, Producción y Empleo, Guillermo Robledo, que fija como uno de los objetivos trazados según los afiches que editaron desde la recientemente creada Dirección de Nuevos Paradigmas Sociales para el año 2008 – 2009 (casualmente la temporada donde se pretende recaudar unos 20 millones más en base a la modificación fiscal tributaria municipal pretendida desde el Ejecutivo y rechazada por la comunidad) «CONVOCAR A RECUPERAR EL SILBIDO EN LA VIA PUBLICA » como así también una jornada de trabajo organizada desde esa Dirección, donde se realizará, entre otros, un «merecido homenaje especial» al risueño personaje «Bombita Rodriguez», sutil personaje televisivo creado por Capusotto y Saborido, definido como «el Palito Ortega montonero»; sin olvidar una “convocatoria a poetas para redactar la constitución”. Por eso entendemos al subsecretario a cargo de las habilitaciones municipales en comercios de Quilmes, Alberto López quién hace unos meses especificó que su renuncia se debía a la «falta de gestión» del Secretario Guillermo Robledo, de quien depende la Subsecretaría a su cargo, a la vez que aclaró: “soy amigo del intendente y lo seguiré siendo, pero esto es política…y si no puedo trabajar como quiero me tengo que ir”. Por lo cual también coincidió que Robledo es un tipo que “no te da bolilla…” en realidad yo no lo conozco – decía López – pero si es así como dicen ya entiendo porque “esto no camina…”, admitió López. Eso sí tiene en su despacho de Secretario un poster del Padre Mugica

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Los viajes a China y Corea, que nos recuerda aquel anuncio presidencial sobre los miles de millones de dólares que vendrían a invertir desde oriente en el país, en Quilmes se anunció dos meses después del viaje algo muy similar y termina siendo simplemente un cuento chino.
Los menores y la falta de compromiso de un municipio que solo para la foto el 14 de febrero y a dos meses de asumir para demostrar ser diferente a Villordo firmó y adhirió al acuerdo con la provincia junto al Ministro de Desarrollo Social, Lic. Daniel Arroyo, de la Ley N° 13.298, pero la realidad que muchos quilmeños desconocen es que la normativa bonaerense que se sancionó hace más de tres años,  hoy es otra materia pendiente de la administración del intendente Francisco Gutiérrez quién manifestó su conformidad en adherir con la legislación, y hacer convenios con la Provincia de Buenos Aires, para la aplicación de la ley en el distrito y es cierto se realizó la firma del convenio, pero la Ley no tuvo tratamiento en el recinto legislativo y quedó sin efecto, por lo que miles de niños y adolescentes del distrito de Quilmes, están fuera del alcance de la Ley de amparo N° 13.298 que fue sancionada en 2005 en territorio bonaerense y a la cual el municipio no adhirió, sólo fue la foto, el flahs  y la firma, siendo habitual ver niños y jóvenes, sin contención familiar, delinquiendo, pidiendo monedas en las estaciones de trenes, conduciendo sin control carritos en la vía pública o durmiendo en las calles quilmeñas ya que, por ejemplo, los chicos de la estación de Quilmes fueron emplazados policialmente a dejar la plaza principal  y así lo hicieron. Esa firma ficticia mediática se pareció mucho a barrer y ubicar debajo de la alfombra uno de los problemas más graves que debería afrontar con políticas serias un municipio de la importancia demográfica que representa Quilmes.
En la periferia de la ciudad y a sólo 35 cuadras del centro de Quilmes, se concentra uno de los barrios más humildes y olvidados del conurbano: La Matera. Allí familias enteras, empujadas por la crisis económica más reciente, se instalaron para poder hacerle frente a una desesperante situación al borde de la indigencia. El barrio se extiende detrás del cordón fabril de Camino General Belgrano, en Solano; lindero al Arroyo Las Piedras, cuenta con 89 manzanas y más de 10.000 habitantes totalmente olvidados por el municipio, reflejados en diferentes informes periodísticos que encabezó el Diario de distribución local Infosur.

Por otro lado recordar un informe del Consejo Nacional de Políticas Sociales, que asegura que en Quilmes hay un 30 por ciento más de desescolarización -chicos que están afuera del sistema educativo- que en resto de los municipios del conurbano. Además, confronta la situación de pobreza, desnutrición y vulnerabilidad de la población con localidades de la provincia de Formosa, y según un informe oficial de la secretaría de Desarrollo Social de Quilmes, revela que 200 mil personas (40 mil hogares) se encuentran en la más extrema pobreza, en situación de extrema vulnerabilidad social. Son los más pobres entre los pobres, con pésima alimentación, con la gravedad que muchos de sus hijos no van a la escuela, que viven hacinados, sin servicios y en condiciones paupérrimas, así están miles de vecinos de Quilmes que ven desvanecer las esperanzas de cambios profundos en un gobierno que solo promete y no da respuestas a los problemas existentes.

Párrafo aparte merece el Barba Gutierrez que se muestra defensor de los derechos humanos, para  explicar y justificar qué verdaderas razones motivan al intendente a mantener a la familia del exonerado comisario en plena dictadura militar Domingo Orlando Segura al frente de la Secretaria de Seguridad del Municipio. Junto a el ex integrante de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en pleno proceso de la dictadura, exonerado de la fuerza por el propio Ministerio de Seguridad, y aún muchos vecinos del oeste de Quilmes lo recuerdan retirarse esposado mientras era comisario de San Francisco Solano, se encuentran su hermano, don Segura, Subcomisario retirado de la provincia, muchos coinciden, debemos ser honestos, quienes lo conocen que se trataría de una buena persona; la Directora de Seguridad, la Dra. Marta Bontas, cuñada de Orlando Segura, tal cual leyó,  tres Segura en los tres lugares más importantes de la secretaria de seguridad de la municipalidad en la gestión de Gutierrez. Pero allí no termina la cosa en cuanto a policías de la provincia exonerados y misteriosamente recuperados a la función pública por «el Barba» , otro es el ex sargento Diego Lucio Borrell exonerado en el final de la gestión de León Arslanián.

Un grupo de vecinos de la ciudad preocupados por el estado de situación (con algunos mediocres oportunistas entreverados en la multitud, como ex Secretarios de la gestión de Villordo) y el notable y sorprendente vuelco del «barba» hacia los sectores mas insospechados e inimaginables puntualizaban, metafóricamente que todo parece ser una obra típica de una novela del realismo mágico, ya que han designado como responsable de las habilitaciones de los comercios destinados a los espectáculos públicos, al no menos santo policía Luis Lofeudo, que logró ubicar a su hermano en la planta verificadora de autos, ya que no pudieron colocarlo en la comisaría primera de Quilmes, como deseaba Gutierrez y sólo se mantuvo al frente de la misma por espacio de dos meses, hasta que fue separado por resolución del actual Ministro de Seguridad, Dr. Carlos Stornelli, según cuentan las fuentes consultadas, a raíz de manejos pocos claros y difíciles de justificar.

Aquel volante distribuido en la ciudad, a horas de la única visita de cristina Kirchner a un acto organizado por las autoridades de AYSA en el predio que la empresa estatal posee en Bernal, nos reflejaba además que el «Sin Gorra» Domingo Orlando Segura, comparte la entidad de Apropoba, que nuclea muchos policías de la dictadura, con por ejemplo en la comisión de la zona sur de la que Segura es su actual secretario, con su amigo Bardone, quien fue declarado prescindible en junio de 1998. En 1993 le decretaron la disponibilidad preventiva por infracción al artículo 58 inciso 15 de la ley 9550/80, que castiga todo acto que “afecte gravemente la disciplina o la responsabilidad de la Institución” y el 17 de agosto del 94 le aplicaron 20 días de arresto. Como Jefe de la Delegación de inteligencia de Quilmes remitió a los colegios primarios de la zona un cuestionario que requería”los antecedentes ideológicos de los alumnos”.

Para finalizar y comprender los temores que viven los quilmeños, es interés remitirnos a por lo menos presentar al Secretario de Hacienda local, el Lic. Alejandro Tozzola, quién enfrentó en agosto de 1999, una denuncia pública del Centro de Estudios Rioplatenses, un organismo autónomo conducido por un ex senador aliancista platense, por la avanzada que sufrió ese municipio, mientras nuestro actual funcionario era Director de Finanzas de la ciudad de las diagonales. Alli, los vecinos sufrieron las mismas consecuencias que hoy, hacen arder los barrios quilmeños: la pretensión de cobrar deudas ya prescriptas e intentar implementar una modificación a la Ordenanza Fiscal y Tributaria que pasó a denominar las tasas que los vecinos debían pagar “SUM”. Servicio Unico Municipalizado, tal cuál el mismo nombre lo pretende Gutierrerz en la actualidad.

Lo cierto es que la ciudad de las diagonales vivió en aquellos días de 1999, nos recuerda la periodista Andrea Frade, un cimbronazo vecinal semejante al que hoy morotizan las entidades vecinalistas que recogen la angustia de quienes reciben intimaciones de pago por sumas siderales, incrementadas con el contenido de deudas que ya han prescripto y que, por tanto, el Estado –en éste caso llamado “Municipio de Quilmes”- no puede cobrar.

¿Cómo se llama presionar para perseguir el cobro de aquello a lo que ya la ley no otorga derecho a percibir?

…será acaso posible llamarlo “defraudación”?

Se desmorona la teoría del error por la “pasada herencia”.

Nadie discute el desaguisado villordista, ni los desmanes post derrota cometidos contra la actual administración, a la que se le boicoteó la llegada hasta extremos indecibles. Sin embargo, lo que pudo pensarse hasta casi producto del desorden inicial y las pésimas condiciones administrativas halladas, parece no ser razón que justifique al menos, este punto.

Hasta lo que se sabe, Tozzola no enfrentó en La Plata una llegada post Villordo. Sin embargo, las quejas, denuncias y prácticas, reproducen lo que hoy sucede en Quilmes y que ya motivó que decenas de vecinos acudieran al Concejo Deliberante en busca de ordenar la normativa e impedir el avasallamiento de los derechos más elementales.

Hasta en eso se parece la historia…

En febrero de 2000, el Concejo Deliberante platense aprobó una resolución mediante la cual, conminaba al intendente Julio Alak, a “Adecuar la Ordenanza Fiscal y Tributaria a le Ley Provincial Nro. 12076, que modifica el artículo 278 de la Ley Orgánica de Municipalidades.” Ello era, justamente, adecuar el reclamo a las deudas cuya antigüedad no superara los cinco años. El Concejo Deliberante de entonces, intimó al Ejecutivo a que “Detenga las intimaciones, porque se está obrando de mala fé.”
Se acusó entonces al municipio de “Tener en la mira a los que desconocen la ley provincial, y aprovechan con mala fe esa situación para acorralar a los vecinos que menos tienen.”

Tozzola reaccionó por entonces a las denuncias, tal cual lo hace ahora: con el desborde. Acusó públicamente al edil impulsor de la iniciativa, Marcelo Viñes de “delincuente fiscal.”

El hecho terminó con una carta documento que recibió nuestro actual secretario de Hacienda. Por entonces, igual que ahora, las consecuencias de la desvergüenza eran soportadas por Alak, que por entonces recibió una intimación para que “explique si el funcionario actuó motus proprio o si respondió a una estricta instrucción del Ejecutivo comunal.”

Cualquier parecido con la realidad local…es mera coincidencia.

Si quienes hablan bien de Francisco Gutierrez en la ciudad son sólo los concejales que responden al Pro, empezaría a preocuparme….

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