Libertad a la compañera Ahed Tamimi

“…Yo no quiero que me identifiquen como víctima, y no le voy a dar a sus acciones el poder de definir quién soy y seré. Yo elijo decidir por mí misma como ustedes me verán. No queremos su apoyo por unas lágrimas fotogénicas, sino porque elegimos la lucha y la lucha es justa. Esta va a ser la única forma que dejaremos de llorar algún día…No puedo pensar en el futuro porque me lo impide la ocupación israelí. Cuando era niña iba a jugar por las calles, el ejército entraba y comenzaba a disparar…”
De cabello enrulado, delgada y aguerrida, esa es la imagen de Ahed Tamimi, la joven compañera Palestina de 16 años arrestada por el ejército de Israel el 19 de diciembre de 2017 que se ha convertido en un símbolo de la resistencia palestina.
Ahed nació el 30 de marzo de 2001 en Nabi Salih, Estado de Palestina, y al igual que su familia son defensores de la causa nacional palestina y adherentes a Al Fatah.
Un tribunal militar israelí ha decidido aplazar hasta el próximo 13 de febrero el juicio contra Ahed. La compañera lleva ya 49 días encarcelada en una fría celda de aislamiento con una cámara apuntándola las 24 horas del día.
Un tribunal militar israelí imputó 12 delitos a la adolescente tras el incidente en que abofeteó a un soldado del ejército de Israel después de que efectivos armados de éste, ingresaran al patio de su casa.
Gracias a que su familia filmó los acontecimientos, las imágenes de su resistencia dieron la vuelta al mundo.
Tamimi es una de las tantas menores de edad arrestadas por el ejército de Israel con el propósito de ser «interrogadas» sobre supuestas actividades ilegales. Portavoces del ejército confirmaron que sobre Ahed pesa la acusación de «agredir a un soldado».
«Ella discutió con las Fuerzas de Defensa sionistas porque le habían disparado a su primo Mohammad, de 15 años», según contó su padre. La versión israelí es que estaban «tirando piedras».
Según el Comité para Asuntos de los Presos Palestinos, el número de palestinos detenidos por las fuerzas de seguridad israelíes, desde que el presidente estadounidense Donald Trump declarase a Jerusalén como capital de Israel el 6 de diciembre pasado, se elevó a 610, entre ellos 170 menores.
La joven vive en Nabi Salih, a 20 kilómetros de Ramallah, en la Cisjordania ocupada. Asegura que quiere que los vean como luchadores, no como víctimas. «Ahed dice que hace lo que cualquier niño palestino, pero ella es filmada», expresó su padre a través de una nota en el diario Haaretz.
Nos sumamos a la campaña internacional por la libertad de la compañera Ahed Tamimi.

REVISTA EL DESCAMISADO – CONSEJO EDITORIAL

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