Domingo Bussi es un represor con el corazón en orden.
Así lo confirmó un estudio médico que determinó ayer que el ex mandamás en
Tucumán durante la dictadura padece “afecciones cardiológicas crónicas” con lo
cual “está en condiciones clínicas” de enfrentar desde hoy el primer juicio oral
por delitos de lesa humanidad que se realiza en esa provincia, en el que también
será juzgado Luciano Benjamín Menéndez. Los ex militares están acusados de la
desaparición del ex senador justicialista Guillermo Vargas Aignasse, ocurrida en
abril de 1976.
Pese a que está imputado en más de quinientas causas, es
la primera vez que Bussi, de 82 años, se sienta en el banquillo de los acusados
imputado por violación a los derechos humanos. Menéndez, en cambio, acaba de ser
condenado a prisión perpetua por delitos cometidos en Córdoba. El Tribunal Oral
Federal Nº 1 de Tucumán programó las audiencias con las declaraciones de los 27
testigos hasta el jueves 14 de agosto, y se prevé que la sentencia sea leída a
fin de mes.
“Las afecciones cardiológicas que tiene Bussi son crónicas y
estuvo estable durante este año sin necesidad de internación ni cambio de
medicación. Se encuentra compensado y está en condiciones clínicas de participar
de la audiencia”, confirmó ayer el examen médico que se le realizó al represor
detenido en el country de Yerbabuena.
Los análisis psiquiátricos tomados
por un perito de la Corte Suprema ya habían dado el visto bueno para que
asistiera al juicio. En la época en que desapareció Vargas Aignasse, Bussi
estaba al frente de la Quinta Brigada de Infantería, que dependía del Tercer
Cuerpo de Ejército, que encabezaba Menéndez.
El Laucha Corres
huyó con apoyo
El fiscal federal de Bahía Blanca Hugo Cañón
aseguró ayer que el represor Julián “Laucha” Corres contó “con un orquestado
apoyo logístico, económico y externo” para fugarse de la delegación local de la
Policía Federal. Según el funcionario, de la investigación se desprenden datos
que corroboran esta hipótesis como, por ejemplo, “coartadas preparadas para
debilitar la guardia de esa noche”.
El fiscal también hizo alusión a las
responsabilidades del jefe del V Cuerpo de Ejército, general Oscar Gómez. “Allí
está lo que tiene que desentrañar la ministra de Defensa, Nilda Garré: si esto
es algo institucional o aislado. Yo creo que es absolutamente institucional”,
consideró. Gómez se reunirá hoy con la ministra Garré para informarle sobre la
presunta participación de miembros de la fuerza en la
fuga.
Crìtica de la Argentina - Edición Martes 5 de Agosto de 2008