El Descamisado
       


LA DECISIÓN



Especial para" eldescamisado.org"
Lunes, 27 de septiembre de 2010
por Justo Javier Correa

La decisión política fue insinuándose a últimas horas de la tarde del jueves 23 de septiembre, y asumida plenamente a la culminación del acto eleccionario de la CTA en el que participaron cerca de un cuarto de millón de trabajadores. Los protagonistas fueron los dirigentes del SUTEBA (sindicato docente de la Provincia de Buenos Aires adherido a la CTERA) encabezados por Yasky y Baradel, más algunos dirigentes de otras seccionales del sindicato docente nacional. La comunicación permanente con las más altas esferas del gobierno nacional no se detuvo un solo instante, en especial la mantenida con algunos operadores políticos con base en la Secretaría General de la Presidencia de la Nación. Obviamente que allí resalta el accionar del dirigente del Frente Transversal Edgardo Depetri, lo que no debiera hacer perder de vista a otros operadores de mucho mayor fuste intelectual y capacidad de trabajo, como por ejemplo algunos viejos cuadros de la disuelta organización Montoneros fogueados durante décadas en "operaciones políticas especiales" y que hoy irrestrictamente responden a un solo mando sin fisuras: el de Nestor Carlos Kirchner.

La decisión política fue tomada en horas amargas y de desconcierto y no sin vehementes pases de factura entre los mismos protagonistas. Todo parecía naufragar en las impiadosas aguas de la derrota cuando a través de la cadena de mando se fijó el camino a seguir: no sólo no reconocer la derrota sino proclamarse victoriosos de manera irreversible a sólo una hora del cierre del comicio. Según fuentes confiables a las que hemos podido consultar, el anuncio fue provocado en algo así como el primer capítulo de una obra trágica. Fue Baradel el primero en asumir su rol cuando comenzó a vociferar "...están denunciando fraude, están denunciando fraude, ganamos, ganamos!!!..."; luego casi superponiéndose en los gritos llegó el turno de Yasky "...es verdad, es verdad, es verdad...ganamos!!!..." Los registros fílmicos que pudieron capturar esas imágenes de Yasky dan cuenta de la incongruencia de su onomatopeya con sus palabras.

Había llegado la hora de salir a escena. Yasky a no más de una hora del cierre de los comiciones en todo el país, sin especificar cifras concretas ni recurrir a fuente fidedigna alguna anuncia sin más ante el emjambre de periodistas: "sobre un total de un 33 % escrutado obtemenmos el 56 % de los votos y la lista encabezada por Miceli el 36 %". El dirigente de ATE por su parte sólo se limito a afirmar lo obvio, que era muy prematuro para aventurar resultados y que ninguno de los candidatos podía atribuirse victoria alguna.

Con el transcurso de las horas comenzaron a cotejarse las planillas que en definitiva empezaban a ingresarr a la Junta Electoral Nacional, las que como todos saben son provistas por los presidentes de mesa firmadas por los fiscales de ambas listas, y que también como todos saben cada fiscal guarda una copia para sí para informar de inmediato a su comando central electoral. Es decir; las dos listas ya tenían los resultados que la junta electoral nacional empezaba a contabilizar y ordenar prolijamente. Con estos datos en la mano es que el candidato de la Lista 1 Pablo Miceli anuncia casi a la medianoche del jueves 23/9 que escrutados casi el 70 % de los votos se imponía a nivel nacional por más de 20.000 votos de diferencia sobre la Lista 10 encabezada por Yasky, reconociendo al mismo tiempo la derrota en la Provincia de Buenos Aires y en la de Santa Fe. A medida que transcurrían esas horas de la noche del jueves 23/9 y las primeras del viernes 24 el conteo de votos era proporcional a la cantidad de banderas de las agrupaciones de la Lista 10 que comenzaban a enrollarse interrumpiendo la precocidad festiva.

La pregunta que se impuso a esa altura de los acontecimientos era en qué se basó Yasky para anunciar tan tempranamente un victoria "irreversible" por mas de 20 puntos de diferencia. No tuvo tiempo de contestarla. El viernes 24/9 por la mañana esos 20 puntos habían desaparecido (sencillamente porque nunca existieron) y Yasky anunciaba: "...vamos a exigir que la junta electoral de a conocer con celeridad los datos del escrutinio y que se expida además para que se pueda votar en Esteban Echeverría y Cañuelas donde se produjeron incidentes y se suspendieron los comicios, lo mismo que en Mendoza..."

Entre la noche del viernes 24/9 y la mañana del sábado 25/9 el docente Hugo Yasky ya apelaba al tribunal arbitral y hasta denunciaba fraude, de forma subsidiaria afirmaba que había ganado por una diferencia "exigua" que rondaría los 10.000 votos, no sin antes dirigirse con escribano público a la junta electoral nacional para indagar acerca de datos oficiales, para seguidamente convocar a una conferencia de prensa en el local de la CTA Nacional de la calle Piedras al 1000 desafiando abiertamente básicos códigos de comportamiento en una confrontación de esta naturaleza. La prudencia de los dirigentes nucleados en la Lista 1 impidió el desencadenamiento de un escenario de violencia, el que a esta altura ya era propiciado por los "conductores" de Balcarce 50.

Pero, cabe preguntarse: ¿Cuál fue el objetivo que resguardaba esa decisión política adoptada y que implicaba la incineración en las llamas del ridículo de un dirigente de la trayectoria de Yasky? Sin duda las crónicas de la prensa escrita, radial y audiovisual del día siguiente. Ese fue el punto. Con lo cual el objetivo de mínima asumido por los estrategas "profundizadores" ha sido ampliamente cumplido. Los titulares periodísticos lejos estuvieron de anunciar una derrota de las huestes de Yasky que hubiese sido leido -correctamente- como una derrota sobre Néstor Kirchner. Sin embargo el tema es que la derrota existió, y que más tarde o más temprano así quedará establecido.

El lenguaje para el kirchnerismo siempre fue una dificultad de fondo. Para sus principales mentores la realidad no es tal sencillamente porque así se la señale, sino y por sobre todo por cómo se la enuncie. Por esto mismo algunos de sus pichones escribas dominicales a la par de los lamentos de Yasky y las histeriqueadas feminoides de Baradel anuncian una central duramente golpeada por el "papelón" en el marco de un escuálido escrutinio, como puede leerse en una editorial del oficialista "Tiempo Argentino". Sorpresivamente el escriba mayor Verbitisky se llamó a un sepulcral silencio. Como tampoco es casual que este domingo 26 el mismo Moyano haya roto su silencio al respecto, sólo para mencionar lo que para él significa una baja cantidad de votantes, evaluando ello como una señal de una central enflaquecida de genuina representación.

Lo que sucedió en realidad es que Nestor Kirchner, Edgardo Depetri, Hugo Yasky y esa amplia variedad que engrosa la militancia oficialista, esperaban un triunfo holgado, cómodo, garantizado por silenciosas masas de trabajadores que movilizados para "profundizar" se volcarían sin dudar por el candidato docente. Soñaron alcanzar el amanecer del viernes 24 emborrachados de festejos, entreverados con algún "banquero marxista" y el "intendente señor manos de tijeras", con llamados de felicitaciones desde el norte con Néstor al teléfono y hasta porque no con algún twet alusivo de la Sra. Presidente. Soñaron con tapas de diarios oficialistas extasiadas de triunnfalismo "profundizador". Creyeron en "las bases" del SUTEBA, que olímpicamente les dio la espalda, creyeron en los trabajadores de las cooperativas que cuando pudieron mirar para otro lado lo hicieron, creyeron por último en un arrebato de picardías defraudatorias a destiempo, como por ejemplo el descaro de "dibujar" en la Provincia de Santa Fe un 60 % de participación cuando la media nacional no superó el 20 %. Llegado el momento de la realidad; lo que tenían pensado informar a su conductor por esos momentos en Nueva York acompañando a su esposa no pudieron hacerlo y prefirieron montar esta parodia que seguramente causará daños todavía  no mensurables en la credibilidad y legitimidad de la central nacida en Burzaco en 1992.

Del otro lado, las voluntades encolumnadas en la Lista 1 han sabido demostrar una articulación militante por demás existosa entre la logística sindicial y las fuerzas territoriales estableciéndose nuevos vínculos de lealtades. Han contribuido a una elección titánica en el conourbano, una elección brillante en Capital Federal, Córdoba, Jujuy, Santa Cruz, Misiones, Salta, Tierra del Fuego, San Juan, entre otras; y está por verse cómo responden a la provocación indefinible de lo sucedido en Santa Fe.  

Yasky, Baradel y sus seguidores "con el cerebro marchito y el corazón intimidado" han preferido una indecorosa inmolación a costa incluso del menoscabo de la central que ellos mismos contribuyeron a construir. A esta indignidad de bastardos fueron aleccionados desde Balcarce 50 por demiurgos oficialistas y gustosos asumieron ese rol. Que la historia los juzgue. 

Se desconoce aún qué han decidido Pedro Waszesko del sindicato de neumáticos y el puñado de militantes de ATE que de la mano de Frondizi se encolumnaron en la Lista 10 (el grueso de la militancia nucleada en la Lista 10 ya ha reconocido los resultados y han manifestado inequívocamente su voluntad de permanecer en la CTA). Hasta ahora sus voces no han sido escuchadas y si nos guiamos por sus gestos ostensibles debemos esperar que honrosamente reconozcan la derrota y se plieguen a este nuevo tiempo que sin duda se ha inaugurado en la CTA, que dicho sea de paso no está encolumnada detrás de ningún proyecto político, sino en todo caso en su paciente y perseverante construcción.

Ahora bien, si esos dirigentes persisten en las mismas bastardas conductas de simulación falsedad y calumnia, ya ninguna dialéctica será necesaria ante la elocuencia de los hechos que supera toda retórica. Si estos hombres "enfermos de pequeñas cosas" ya han dispuesto a través de la utilización de la mentira, no sólo retrasar el conocimiento de la verdad, sino destruir a la CTA cegados de razón y reflexión, sólo nos resta encomendar a Dios nuestro Señor que oportunamente se apiade de sus almas.          


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