El Descamisado
           

 

Solitario Final




Por A.C.

Dicen que se la agarró con la mujer, que en su distrito, sacó más votos que la lista oficial del kirchnerismo, y el ahora ex miembro del Gabinete le abolló la cara a golpes, recordando aquellos sábados de ascenso en el paravalancha. El también cobró, pero pudo resultar peor porque cuentan que el Jefe estaba tan sacado, que intentó sacarle un arma a uno de los custodios de la residencia de Olivos.

Así se vive la desesperación de quién sabe que le llegó la hora. No le queda nadie. Los Barones del Conurbano son la profecía autocumplida y ya se armaron de cadenas y palos para una de esas palizas típicas de madrugada de domingo.

Todos hablan de acelerar los tiempos luego del fracaso del “diálogo”.

El 28 de junio a la noche, cuando las “masas populares” le dieron la espalda, Néstor Kirchner evaluó una vez más aquello que le pidiera a su mujer hace un año, cuando Julio Cobos le tiró la primer palada de tierra sobre la cabeza: renunciar. Por eso el demorado anuncio público reconociendo la derrota ante la desesperanzada militancia que sigue convencida que se hace añicos el proyecto popular de redistribución de la riqueza, aunque aún no se enteraron que sólo incluye a Barrick Gold, Repsol YPF y un par de amigos más.

CFK se negó en esa oportunidad y en el Gobierno hay señales encontradas que desconciertan a todos. Mientras Néstor Kirchner apuesta a retomar la iniciativa poniéndose como víctima. Así lo hizo en su visita al territorio de Das Neves cuando atinó a decir que fue “víctima de la vieja política” ¿?. Es vital en su estrategia acelerar el enfrentamiento con Clarín mediante la Ley de Servicios Audiovisuales.

Pero a contramano de esto y con la estrategia de enfriar los ánimos por un par de meses, CFK ordenó que se le autorice al Grupo Clarín la posibilidad de prestar servicios de Triple Play (internet, televisión por cabe y telefonía), algo que aún no se lo autorizaron a Telefónica y Telecom. Para Cristina, Clarín no miente, por ahora.

El kirchnerismo duro apuesta a un adelantamiento electoral de las presidenciables de 2011 para retener algo. Saben que cada mes que pasa no sólo pierden poder, sino que los enemigos, cada vez más numerosos, se le animan más. “Así es el peronismo, si olemos sangre vamos por todo” dijo un gobernador de una provincia del norte.

Los Barones del Conurbano afilan cuchillos. Scioli, que hasta ayer mantuvo una sorprendente lealtad, empezó a entregar sillas. Y le van a pedir hasta los cajones.

El pejota también apuesta a un adelantamiento. Un fundamentalista duhaldista explica que una cosa es facturarle la estructura a De Narváez y otra tenerlo como candidato orgánico. La entente de Unión-Pro le sirvió al pejota en esta instancia pero no van a llevar a dos arribistas como Macri y De Narváez y al outsider de Solá, aunque llevarían a otro arribista, el sojero corredor de F1, Carlos Reutemann, y el “montonauta” Daniel Scioli.

El asunto es irse o ver como llegar. La convocatoria al diálogo es un juego de truco para ver quién le puede echar la culpa al otro primero. La oposición no quiere quedar ante la sociedad como lo que busca el gobierno, es decir, destituyente y desestabilizadora.

La Teoría Moderna del Kaos del filósofo del Calafate considera que la retirada a fuego lento los lleva al cadalso. Las cuentas están en rojo y los “aliados” como Capitanich están con una caída de casi quinientos millones de pesos en el presupuesto provincial. Tucumán pasa una situación similar y le pagaron con la cartera de Salud. Esto va a empeorar cuando el Congreso le quite los superpoderes y le imponga una coparticipación mayor a las provincias del dinero que ya falta en estos días.

De ahí al incendio resta un solo paso.

La única herramienta de construcción política de Kirchner fue la chequera, la única actualización doctrinaria que entienden los Barones del Conurbano. Y la doctrina se está acabando.

Mientras tanto Kirchner seguirá creyendo en ese relato del staff de la agencia oficial de noticias, Karta Abierta, que cuenta un país que niega la creciente pobreza y la mortandad infantil con la peor concentración de la riqueza de la historia del país, y en la que por encima de la fabulosa renta de los sectores concentrados, el matrimonio presidencial logró acrecentar su patrimonio en más del doble en apenas un año.

Feimann, Forster y Verbitsky se sientan con fervor de quien arma un cubo mágico para entender cómo contruir un relato del nuevo sujeto social y la gesta redistributiva con el indigente Jaime como perseguido político. Alguno propuso renombrar al CEMA como “Centro de Estudios Marxistas Argentinos” para justificar la conversión de Amado Boudou al apostolado de los pobres, secundado por Mario Blejer.

Lo que todavía no pueden explicar, luego de describir a este gobierno como de “centroizquierda”, “peronismo progre” o “transversalidad socialdemócrata”, justamente es el macrismo y el denarvaismo los que le sugirieron públicamente al gobierno poner de una vez por todas un impuesto a la renta financiera. Pero fiel a los ideales que Kirchner dijo que no abandonaría en la puerta de la Rosada, el gobierno popular se manifestó a favor de seguir defendiendo los derechos de los rentistas financieros.

Mientras puedan.

En menos de un año, en la trasnoche en que Cleto Cobos se hizo conocido más allá de su círculo familiar cuando fiel a la idiosincrasia radical votó “no positivo”, el ciclo kirchnerista estuvo al borde de la renuncia y la misma idea dominó el 28 de junio a la noche, cuando el “invencible” Néstor perdiera contra Alica-Alicate y por tunda en Córdoba, Santa Fe y Capital Federal.

Nadie en el gobierno cree que ante la próxima crisis reaccionen con otra idea que no sea esa

 


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