(El País – Londres) El primer ministro británico, Gordon Brown, ha anunciado que Reino Unido eliminará definitivamente su arsenal de bombas racimo, causantes de miles de muertes y mutilaciones de civiles. «Hemos decido ponerlas fuera de servicio. Creo que es un gran paso para hacer del mundo un lugar más seguro», ha dicho hoy desde su residencia oficial de Downing Street en Londres.
El jefe del Gobierno británico ha afirmado que los diplomáticos que negocian actualmente en Dublín un tratado para la prohibición de esas armas están «muy cerca» de alcanzar un acuerdo. Paralelamente, el premier ha dejado claro su deseo de que otros países sigan el ejemplo del Reino Unido y se deshagan de sus arsenales de bombas de racimo. Simon Conway, de la organización Coalición contra las Bombas de Racimo (CMC), ha calificado la decisión de «gran acto de estadista».
El arsenal británico consta de la bomba de artillería israelí M85, utilizada en la invasión de Irak, así como en la MT 3, que llevan a bordo los helicópteros Apache.
El funcionamiento Las bombas de racimo resulta muy polémico porque, al hacer explosión, diseminan bombas muy pequeñas en una amplia zona, muchos de las cuales no estallan al hacer impacto y pueden ser activadas más tarde si son pisadas o las toca algún civil.
Ese tipo de bombas han causado numerosas víctimas en conflictos como el de Líbano, Irak o Kosovo. El tratado que se está negociando en Irlanda -y que se aspira a firmar en Oslo a comienzos del próximo diciembre- prohíbe el uso, la transferencia y el almacenamiento de ese tipo de municiones. Estados Unidos, Israel, Rusia, China, la India y Pakistán no participan en las negociaciones.
Gran Bretaña dejará de usar bombas racimo
