COMUNIDADES INDÍGENAS – SIGUEN LAS MUERTES

José Yayis vivió con su familia en un rancho en el paraje Pozo Cercado, ubicado a seis kilómetros de la planta urbana de Misión Nueva Pompeya, dentro de la propiedad comunitaria de las 20.00 hectáreas , de la comunidad wichi.

José nació el  31 de julio de 2007 y falleció -según el certificado de defunción- el 11 de agosto de 2008.  Había nacido desnutrido. Su padre, Marcos Yayis tiene 29 años; su madre, Carolina Lucas cuenta con 19 años de edad. Tienen otros dos hijos, de 2 y 5 años.

Camino a la muerte

El informe social relata que Marcos Yayis cuenta que su hijo comenzó a llorar y que tenía la pancita muy hinchada; esto ocurrió el miércoles 6 de agosto, por lo que lo llevó al hospital. Sin mayores explicaciones ni controles le ordenaron que regresara a su casa; la situación de José no mejoraba. El viernes 8 de agosto decidió llevarlo nuevamente al hospital. Se repitió la experiencia; sin explicaciones, le informaron que debía volver a su casa.

La situación de José empeoraba. El padre veía que su hijo estaba muy mal. “No sabía que hacer”. A la mañana del día domingo 10 de agosto nuevamente llevó al niño al hospital. Lo internaron y le pusieron suero. La doctora que lo atendía no lo revisó ni lo tocó. Recién a la noche, cuando el doctor Sandoval ingresó al hospital se confeccionaron los papeles para derivar al niño al hospital de Castelli.  Para Marcos la derivación era tardía puesto que José  “ya no podía más”. Queda claro que percibía que su hijo estaba en muy grave estado de salud.

La derivación se programó para el día lunes a las siete de la mañana; sin embargo, trasladaron al niño recién a las 17.30 horas. El niño falleció unos pocos kilómetros antes de llegar a la ruta asfaltada que conduce a J. J. Castelli. Una muerte más, de las tantas que se producen en el Impenetrable. Es que es frecuente y repetido que se demoren los traslados; se han producido fallecimientos por este motivo. La responsabilidad es absoluta y total. Mientras tanto, en la otra punta del Impenetrable, con epicentro en Villa Río Bermejito, se trafican niños indígenas con total impunidad, casi a la luz del día.

Desnutrición y olvido

Marcos desconoce la verdadera causa de la muerte de su hijo. El certificado de defunción informa que el niño falleció a causa de un shock cardíaco vinculado con una severa desnutrición. Este diagnóstico es coincidente con los certificados médicos extendidos en el hospital de Misión Nueva Pompeya, que se encuentran en la Casa del Sol de la localidad. El último certificado médico, del  4 de enero de 2008,  realizado por el Dr. Raúl Emilio Medina, confirma que José acarreaba desnutrición de II grado.

Indiferencia y desidia que mata

En el mes de junio de este año Marcos Yayis había pedido ayuda alimentaria a Fundaqom; en realidad, pidió asistencia para las familias indígenas que sobreviven en el paraje Pozo Cercado.

Durante este año la familia Yayis fue asistida en una sola oportunidad; cuando el camión de los bomberos distribuía ayuda para los inundados que enviaba el Ministerio de Desarrollo Social. Después, nada.

En Centro del Menor, ubicado a seis kilómetros de la casa de los Yayis, también se ayuda a las familias de este paraje.  Pero todo es muy difícil en razón de la distancia y de los caminos.

Los niños del paraje reciben leche y almuerzan en la escuela Anexo del paraje Pozo Cercado, que depende de la escuela de Polenóm [EGB 1020]. Solamente concurren tres días a la semana [lunes, miércoles y viernes], ya que el maestro atiende dos días en otro anexo, del paraje Palo Flojal. Las clases se dictan en la casa de Marcos Yayis (del plan Perón), por lo que se debió mudar a un ranchito construido para desocupar la vivienda.

Muchas familias indígenas están en la misma situación de pobreza y desamparo. Es gravísima la situación nutricional de los niños que asisten a la escuela de Pozo del Sapo. Los días que no hay clases, los niños no comen. Viven en la extrema pobreza y con muy poca comida.

RESISTENCIA, 18 de agosto de 2008.

Firmado: Rolando Nuñez, Coordinador del Centro Mandela.-

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