Conflicto porteño Destruyendo Buenos Aires: paro educativo y crisis hospitalaria

02OCT08 Buenos Aires (ANCLA) La gestión de Mauricio Macri no logra destrabar la ola de conflictos permanentes que tienen paralizada  a la Ciudad de Buenos Aires. Por un lado, se cumple con alto acatamiento el segundo día de paro docente en reclamo de mejoras laborales y un aumento salarial y la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) apuntó por boca de su secretario general Francisco Nenna, que los responsables de que los estudiantes porteños no tengan clases son el propio Macri y su ministro de Educación, Mariano Naradowsky. El gremio docente reclama un incremento salarial del 20% como recomposición de los ingresos en un año en que la inflación rondaría el 30%.
Al mismo tiempo se produjo en el barrio de Barracas un abrazo en defensa del Hospital Argerich ante el caos desatado por la modificación en el sistema de compras de insumos en el sistema de salud porteño, según explicaron funcionarios de dicho hospital. Vecinos, asociaciones barriales y agrupaciones políticas se movilizaron para reclamar por la normalización del Argerich y para denunciar los intentos de tercearización, que serían una privatización encubierta de sectores de la salud pública, llevada adelante por Macri como ocurre en otras áreas del Estado porteño que tiene como foco de conflicto la reducción y privatización de áreas del Teatro Colón.
Si bien el director del Hospital Argerich, Donato Spaccavento, llevó tranquilidad a los pacientes con operaciones urgentes, denunció que el sistema de salud pública de la Ciudad de Buenos Aires corre el serio riesgo de postergar la grilla de próximas operaciones debido a la falta de insumos que el gobierno porteño no suministra en tiempo y forma a causa de la centralización de las compras, en vez de la planificación de cada establecimiento según sus propias necesidades. Ante las acusaciones de corrupción por parte del macrismo, Spaccavento ofreció poner como garantía su patrimonio personal con el que respondería por cualquier faltante de dinero, algo que había realizado el propio Macri cuando fuera presidente de Boca Juniors.

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