Crónicas de represión, torturas y arándanos

Diciembre 2009, Concordia, Entre Ríos, Argentina

El pasado 21 de Diciembre en la ciudad de Concordia Provincia de Entre Ríos, se desató una brutal y cobarde represión contra los trabajadores del arándano de una violencia pocas veces vista por lo menos desde 1983 hasta nuestros días. El Subsecretario de Trabajo y Producción de la Municipalidad, Néstor Loggio, integrante del partido Frente Grande (ex funcionario del gobierno de la Alianza en el Ministerio de Acción Social, durante la presidencia de De la Rúa) y responsable de la implementación del programa “Interzafra” destinado a garantizar la intangibilidad salarial de los trabajadores rurales (con o sin registración) parecería ser uno de los responsables de la represión, conjuntamente con el sindicalista Alcides Camejo, entre muchos otros, sin olvidarnos desde ya de los responsables directos ejecutores, es decir; aquellos cobardes de uniforme que empuñando las armas que sufraga y les confía el pueblo argentino, no dudan en utilizarlas brutalmente contra la humanidad de trabajadores que no portan otras armas que sus manos callosas y sus pequeños hijos al hombro.

Desde las más altas esferas del gobierno provincial hay un silencio que se presume como justificativo de lo sucedido, mientras otros funcionarios condenan en voz baja la represión,  desligando de plano de haber dado alguna directiva a las fuerzas policiales represoras, dejándose escuchar incluso algunas voces «inoficiosas» sugiriendo por descarte una «contratación» de la fuerza pública por parte de algunos patrones preocupados por la «baja» rentabilidad de la actividad fruto del exceso de lluvias en los últimos tiempos que provocara la pérdida de parte de la cosecha. La idea habría sido homologada y acompañada por el Sindicato de la Fruta a cargo de Alcides Camejo con la elocuente intención de disciplinar todo conato de movilización de los trabajadores en la reinvindicación de sus derechos. Es que la «seguridad privada» tiene distintas facetas.

Por lo menos siete trabajadores fueron detenidos privándoselos de su libertad sin haberlos puesto a disposición del Juez de turno, los cuales fueron sometidos a distintas formas de tortura durante su cautiverio ilegal en dependencias policiales.

La ausencia de una planificación para el aprovechamiento integral de las ventajas que ofrece el ecosistema de la región en beneficio de la mayoría de la comunidad, continúa permitiendo la apropiación de la renta excedente por parte de una minoría de propietarios tan estúpida como insolidara, incapaz de una visión sustentable de su propio futuro y el de las próximas generaciones. Para esta gente la renta está por encima de la condición humana y de toda identidad de pertenencia a una Nación soberanamente organizada. Detestan la integración con sus semejantes, anteponiendo sus intereses a los de la comunidad de la cual forman parte.

La mayor parte de la producción mundial de arándanos se obtiene en el hemisferio norte, aproximadamente el 98 % se produce desde principios de mayo hasta principio de noviembre. Esto indica que el mercado consumidor de arándano fresco, queda desabastecido desde noviembre a mayo, es decir cuando comienzan a producir las plantaciones en la argentina. La fruta argentina entra al mercado mundial tres semanas antes que la chilena, recibiendo los mejores precios, produciendo en contra-estación respecto de los principales centros de consumo.

Concordia es la región que más hectáreas de arándanos posee en nuestro país, con 1554 hectáreas de cultivo, habiéndose previsto para el 2009 una producción de casi 9 millones de kg., contando con una capacidad conbinada de ventas de casi 7 millones de kg. Un puñado de «propietarios» que no llega al centenar se apropia de la renta generada de aproximadamente 80 millones de dólares por temporada.

Desde el «vocerío de los representantes» de la «minoría propietaria» puede escucharse que hubo una demora en el inicio de la cosecha, debido a las bajas temperaturas de Septiembre y Octubre que dificultaron las condiciones para el crecimiento y maduración del fruto. Dicen que todo empeoró con los intensos calores de fines de Octubre. Olvidan mencionar que en la primera quincena de dicho mes el precio del arándano exportado aumentó un 20 % respecto al mismo período del año 2008, alcanzando un valor de 13,40 dólares el kilo.

Sin embargo y en actitud casi mendicante a mediados de este mes de diciembre, la «representante» Graciela Taylor, presidente de la Asociación de Productores de arándanos de la Mesopotamia Argentina en un lamento decía que se había perdido un 15 % de la cosecha por las fuertes tormentas de viento, los días de calor agobiante y las lluvias posteriores. Decía que «se está tirando una enorme cantidad de fruta» y sin ahondar en precisiones agregaba «en algunos campos 15000, en otros 30000 kilos. Se está pagando cosecha para tirar esa fruta».

Con los «representantes» anunciando públicamente que se tira la cosecha ya pagada, poco es lo que pueden esperar los trabajadores más que no sea la negación hasta de las migajas del banquete de las minorías propietarias y desde ya palos si se atreven a proponer siquiera discutir el asunto.

Sólo la postulación de un nuevo estilo productivo que implique la participación de la población y en especial de los trabajadores en las decisiones fundamentales del desarrollo podrá generar la satisfacción de las necesidades esenciales de los desocupados, subocupados y/o ocupados precarios, tanto los de las presentes como de las futuras generaciones, centrando la atención en la intensa utilización de los ecosistemas, maximizando la producción y el aprovechamiento y minimizando la degradación y el desaprovechamiento.

Claro que para la implementación de políticas de estado como la recién mencionada habrá de ser necesario el surgimiento de una nueva conciencia colectiva en el pueblo argentino que invada el reducido reducto de la clase política argentina, en el cual sin duda habitan sujetos como Camejo y Loggio entre muchísimos otros.

Como decía el General Perón; aquellos que conservan «la mente marchita y el corazón intimidado».

Mientras tanto los desajustes coyunturales en la generación y apropiación de la renta por parte de la «minoría propietaria» seguirán teniendo como respuesta este tipo de represión, la que sin duda se profundizará en los futuros tiempos si no es que los trabajadores asumen integralmente una alternativa de contraofensiava que no los lleve a migajas superiores y que los coloque en esa situación peligrosa y desafiante, pero al mismo tiempo la única aceptable para la condición humana: la Libertad.

24 de Diciembre de 2009

Rubén Famá – Editor responsable

Lunes 21 de Diciembre
Corridas, itakazos y golpes de puño en la esquina de 1ro. de Mayo y Urquiza

LA CIUDAD DE LA FURIA: La policía reprimió a trabajadores del arándano en pleno centro de Concordia.

Una protesta de un centenar de trabajadores del arándano tuvo como respuesta un desmedido operativo policial que afectó a terceros y dejó como saldo -al menos- 7 detenidos. Se inició en la céntrica esquina de Urquiza y 1º de Mayo, donde se había producido un piquete con quema de gomas y continuó en plena Peatonal, aglomerada de transeúntes con motos policiales acelerando entre los peatones y calles adyacentes. Un menor con capacidades diferentes que estaba circunstancialmente en la zona fue detenido. Los disparos antimotines se realizaron hasta en un céntrico café de la plaza 25 de Mayo, que dejó casi sordo a un cronista de El Sol-Telecinco.

Un desmedido operativo policial fue la respuesta a un piquete de trabajadores del arándano que reclamaban ser incluidos en el programa Interzafra.

En momentos en que se desarrollaba la protesta y los cosecheros, con una importante presencia de mujeres y niños se aprestaba a extender el piquete que incluía quema de gomas, el primer intento policial de apagar el fuego encontró resistencia con batir de palmas de los manifestantes.

Tras ese hecho, funcionarios policiales convocaron rápidamente a un camión de Bomberos, el que encontró la misma resistencia de los trabajadores, los que con batir de palmas y cánticos de “queremos cobrar”, resistían el intento de disuadirlos.

Pero el autobomba iba secundado de poco menos de medio docena de motos y un cuatriciclo policial, los que arremetieron contra el puñado de manifestantes, no más de 30 en ese momento. La arremetida fue secundada a su vez por policías con itakas, que alternaron disparos al aire con otros en diagonal contra el suelo y que no encontraron destino. El cronista de Diario Río Uruguay debió esquivar el andar de motos y policías con Itakas y observó las amenazas de los uniformados en armas contra un camarógrafo del medio Tele 5, “invitándolo” a correrse.

Manifestantes reaccionaron con golpes contra uno de los motociclistas policiales, quien casi es arrojado al cemento de la calle. Allí se producen reacciones aireadas de los uniformados, produciendo las primeras detenciones, acompañadas de golpes de puño cuando los detenidos ya estaban reducidos.
Al frente del operativo se encontraban el Sub Jefe de Operaciones, oficial Héctor Olivera; al cual se sumó luego, vestido de civil; el Jefe de Investigaciones, Lucio Villalba.

Posteriormente, cuando las personas de protesta se dispersaban y solo se limitaban a insultos a la distancia; los motociclistas uniformados arremeten nuevamente, arrancando desde la esquina de Urquiza y 1º de Mayo, en dirección sur-norte, hasta Mitre, y desde allí hasta la Peatonal.

Es en ese momento cuando los manifestantes, presos del miedo, comienzan a correr desesperadamente en dirección a la Peatonal, tomando ya por calle Mitre, en sentido este-oeste. Los policías aceleran la marcha, en una acción al estilo de una redada. Persiguieron hasta calle San Martín y San Luis a Juan Martín Laffitte, vocero de quienes vienen reclamando ser incluidos en el Interzafra. Fue arrastrado unos 50 metros, hasta donde se encontraba el patrullero, en adyacencias de la Peatonal, en donde comienza la calle San Martín.

Diario Río Uruguay presenció la persecución de otro de los cosecheros, quien logró huir hasta la esquina de Peatonal y A. del Valle. La persecución de hombres portando Itakas obligaba a las personas a ingresar a empellones a los comercios abiertos, buscando donde refugiarse de un operativo ya desmadrado y sin control. La postal de un uniformado acelerando su motocicleta en plena Peatonal ante la mirada atónita de los peatones no puede hallarse en ninguna previsión lógica.

En la esquina mencionada, fue reducido el manifestante, el que huía segundo antes entre los peatones y ornamentos navideños del tradicional paseo concordiense. No fue suficiente con detenerlo. Cuando caminaba cabizbajo, esposado y sin viso de la menor resistencia, fue golpeado inútilmente en su rostro por quien lo llevaba a empellones, portando el uniforme de la ley. También fue golpeado antes, en el suelo (ver foto)

No fue eso lo peor: los aplausos de la gente a los golpes y el aliento de los transeúntes a seguir golpeándolo superan, por varios cuerpos, la posibilidad de descripción de quien suscribe a ese cuadro.

El impensado operativo ha finalizado. Las motocicletas policiales continúan aún su acelerada marcha.

Frente a la Jefatura Departamental

Inmediatamente, un puñado de manifestantes que se replegó sin emprender la huída se concentró frente la Jefatura Departamental de Policía. Personal policial portando visibles chalecos antibalas se apostaban en la entrada. Una mayoría notable de mujeres reclamaba de manera desordenada y nerviosa por una cantidad en ese momento indeterminada de detenidos.

Un hecho particular pudo observarse cuando uno de los oficiales le negó el paso del Delegado de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia, Rubén Bonelli, quien intentaba ingresar a dialogar con el Jefe de Policía, Comisario Inspector Roberto Sánchez. Según manifestaciones del funcionario de DD.HH, el oficial Principal, se llamaría Carlos Zaragoza, quién le preguntaba en forma burlona «si tiene audiencia con el Jefe».

La intención de Bonelli era interponer gestiones por un menor de edad, discapacitado y bajo tratamiento médico, quien fue detenido intempestivamente y sin haber participado de ninguna protesta. Su madre llorando suplicaba por su liberación. Un funcionario policial rápido de reflejos dio la orden de dejar pasar a Bonelli, quien logró entrevistarse con parte de la cúpula policial y hacer formal pedido por el chico. Minutos más tarde era liberado tras la gestión del funcionario de la Subsecretaría de DD HH del Gobierno de Entre Ríos.

Información oficial

Oficialmente, desde la Jefatura Departamental de Policía se informó sobre un total de 7 detenciones: 5 mayores de edad y dos menores. Los menores, ya liberados antes de la medianoche. En tanto que sobre la situación de los otros 5 se confirmaría su retención o eventual liberación durante las primeras horas de este martes.

Finalmente, Diario Río Uruguay confirmó que el Defensor General de la Provincia, Dr. Maximiliano Benítez, tomó formal conocimiento de los hechos, mediante una comunicación con el fiscal en turno, Dr. Castillo.

Martes 22 de diciembre de 2009
Dos de ellos se encuentran en observación en el hospital Felpe Heras

Con visibles evidencias de la golpiza fueron liberados los trabajadores detenidos
tras la represión policial

Pasadas las 12:40 de este mediodía se produjo la liberación de los 5 detenidos en la brutal represión policial de anoche en pleno centro de la ciudad contra trabajadores del arándano que reclaman ser incluidos en el programa Interzafra. Sin excepción, todos mostraron visibles marcas de una grave golpiza.

Los detenidos por la Policía en el violento operativo de anoche eran Juan Martín Laffite, Leonardo Federico Miño, Jorge Antonio Flores, Alfredo Armando Flores y Marcelo Alejandro Alvarez.

A primera hora de esta mañana había ingresado un recurso de habeas corpus elevado por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), para pedir la inmediata liberación de los detenidos.

El Fiscal en Turno, Dr. Gustavo Castillo, resolvió la inmediata liberación de los detenidos, previa revisión médica de los mismos para constatar las condiciones físicas de los mismos, ya que a simple vista acusaban graves golpes sobre su rostro y espaldas. En algunos casos se registran quemaduras, lo que hace presumir a familiares de las víctimas de acciones de torturas y tormentos.

Uno de los detenidos mostraba marcadas dificultades para caminar y hablar con las personas que se acercaban a saber como se encontraba. Se trataba de Alfredo Flores quien permanece bajo observación en la Guardia del hospital Felipe Heras y fuera atendido por el médico de Guardia, Claudio Solís. En similar situación de observación médica se encuentra Jorge Flores, aunque sin dificultades motrices.

En tanto que Marcelo Alejandro Alvarez, quien mostraba un rostro visiblemente ennegrecido por los golpes (foto), se encontraría bajo tratamiento neurológico, según informaran sus familiares a Diario Río Uruguay. Su médico particular es el doctor Eduardo Taubas.

Finalmente, Juan Martín Laffite, vocero del grupo de trabajadores arandaneros autoconvocados, mostraba apreciables marcas de quemaduras en su espalda y expresiones de dolor en su rostro.
 

Miércoles 23 de diciembre de 2009
Roberto Sánchez asumió atribuciones propias de un Juez la noche del 21 de diciembre

La Justicia advirtió “severamente” a la Policía por la represión contra arandaneros e intentar ocultar los hechos

Según la resolución que emitiera en el día de ayer la Justicia y que dispusiera la liberación de 5 trabajadores del arándano detenidos y golpeados, se hizo un severo llamado de atención al Jefe de Policía por el trato contra los cosecheros. Colegas de Diario Río Uruguay tuvieron acceso a esa documentación. La testimonial de los agredidos da cuenta de acciones de torturas, mediante quemaduras y reiterados golpes. Todo ello habría ocurrido en la Central a cargo del Comisario Roberto Sánchez.

Según el escrito al que accedió el medio, el que lleva la firma del Fiscal en Turno, Dr. Gustavo Castillo, los detenidos “manifestaron que en ningún momento le fueron informados los derechos por parte de la Policía como así tampoco le permitieron comunicarse con ninguna persona”.

Entre los accionares policiales que forman parte de las razones de la advertencia a la fuerza por parte de la Justicia, se cita que “todavía no ha remitido el sumario prevencional” y que la Policía “no solicitó a ningún juez de garantías la incomunicación de los detenidos”, acción que efectivamente afectó los derechos de los detenidos.

Se relata que Juan Martín Laffite, vocero de los trabajadores del arándano autoconvocados, manifestaron sus compañeros detenidos que “fue quemado por el personal policial con agua caliente, estando esposado, en un lugar similar a una cocina”. A todos los detenidos se los revisó en dos oportunidades por el médico forense.

Asimismo los detenidos informaron sobre diversos golpes en la cabeza, el rostro y otras partes del cuerpo. El caso de Marcelo Alejandro Alvarez sería seguido con atención, en función de que se encuentra con tratamiento neurológico y fue precisamente golpeado en su cabeza, visiblemente afectado en su rostro.

Intento de ocultar los hechos

El Fiscal Castillo apunta respecto a la revisión médica que los detenidos no habrían sido examinados en su totalidad “como demuestra el informe médico sobre la personas de Laffite”, por lo que “ordena para la constancia de las presentes actuaciones que cinco sean remitidos al departamento médico forense para que sean examinados nuevamente”. El pedido fue efectuado “con las advertencias del caso”.

Advertencia al Jefe de Policía

Entre las resoluciones del Fiscal, se lee textualmente “advertir severamente al Jefe Departamental de Policía- Comisario Inspector Roberto Sánchez- y a través de él a los funcionarios que hayan tenido intervención en el incidente que dieran origen al habeas corpus”.

Los funcionarios policiales que actuaron visiblemente esa noche fueron el subjefe de Operaciones, Héctor Olivera; el Jefe de Investigaciones, Lucio Villalba; el agente Jorge Silvero, miembro de la Sección Motorizada de la Policía y visiblemente exaltado la noche del 21 de diciembre. Asimismo fue parte el oficial principal Carlos Daniel Zaragoza, quien en la puerta de la Jefatura le negó el paso al Delegado de la Subsecretaría de Derechos Humanos en Concordia, Rubén Bonelli.

En cuanto a la referencia al hábeas corpus, es alusivo al recurso presentado por Leandro Pozzi en representación de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH), quien presentó lo hizo efectivo para pedir la liberación de los detenidos, el martes a las 7:30hs.

Un precedente para la garantía de las personas

El habeas corpus presentado por la LADH sienta un precedente de procedimiento para la garantía de la seguridad de las personas al momento de una detención y una vez alojado en una dependencia del Estado. Así queda plasmado en el escrito del Fiscal Castillo que “en lo sucesivo la información respecto a los derechos de las personas conforme el artículo 62 del Código Procesal Penal debe ser efectuada en las primeras diligencias y por personal idóneo”.

En el mismo tramo se reitera “advertir severamente al Jefe Departamental que los únicos funcionarios habilitados para incomunicarlos son los Jueces de Garantías de la Jurisdicción de acuerdo a las normas rituales”.

De tal manera, se “ordena al médico forense para que realice un completo y concienzudo examen físico” a los detenidos tras la represión policial y que fueran posteriormente torturados algunos de ellos en el interior de la Jefatura Departamental de Policía. Se trata de Juan Martín Laffite, Leonardo Federico Miño, Jorge Antonio Flores, Alfredo Armando Flores y Marcelo Alejandro Alvarez.

Investigar los hechos

Finalmente, del escrito judicial se desprende que se abre una causa para determinar responsabilidades y que el Ministerio Público Fiscal abordará una investigación, donde a los funcionarios policiales “se les notificó sobre audiencia para recibirles declaración”.

Miércoles 23 de diciembre de 2009
Duras críticas al funcionario municipal y al dirigente sindical

Responsabilizan a Néstor Loggio y
Alcides Camejo por
la represión en Concordia

El referente del grupo de trabajadores del arándano autoconvocados que sufrieran una violenta represión policial tras protestar la noche del lunes, Juan Martín Laffite, efectuó declaraciones tras su liberación de la Jefatura Departamental de Policía. Responsabilizó al subsecretario de Trabajo y Producción Municipal, Néstor Loggio; y al secretario general del Sindicato de la Fruta, por el conflicto que derivó en represión, ya que “firmaron un convenio contraproducente para los trabajadores”, dijo.

Visiblemente dolorido y con marcas de haber sufrido una golpiza, Laffite manifestó que “esto es indignante para los trabajadores de Concordia”. Emitió duras críticas contra Néstor Loggio: “si no podes dirigir los derechos de nosotros bájate del caballo por favor”, dijo en referencia al subsecretario de Producción y Trabajo de la Municipalidad.

Continuó que “le digo al señor Loggio que se lavó las manos”, planteando que “4.000 trabajadores nos vamos a ir a para allá en la puerta y se va hacer lo último para bajarlo porque el es el que responde por los derechos de nosotros, no mandarnos a pegar».

Luego expresó a Diario Río Uruguay que “esta lucha recién empieza para mi, te digo que me la aguanté, me dolió, pero voy a seguir adelante por los derechos de los trabajadores y los derechos que nos incumben a todos”
Laffite dio su versión de las gestiones por el Programa Interzafra, criticando que Loggio “salió por todos los medios diciendo que trajo la interzafra, cuando en Julio ni sabia de la interzafra, y me dijo Martín ándate a paraParaná a ver si la traes, y después salio sacando lo grande que era”.

Aseguró que similar actitud habría tendido el secretario general del Sindicato de la Fruta. “Alcides Camejo, que decía era el anhelo de los trabajadores, cuando todo el año nos cuerió y encima nos vendió nuestros derechos”, fustigó.

Asimismo manifestó que “le quiero decir un mensaje al señor Gobernador y al señor Intendente Bordet. Al Gobernador le quiero agradecer por lo de la interzafra y otra que no se deje mentir por el señor Alcides Camejo, que acá los trabajadores de la fruta estamos siendo explotado, tenemos un aumento en negro, encima que nos pagan en cuotas y la cobertura obra social es indignante”.

Respecto a la represión policial, Laffite sostuvo que “es algo que pasó, que tenemos que pasar los trabajadores”, pero que “día a día los trabajadores van a ir teniendo coraje”, confió. Sin embargo, indicó que “se nos acusó de resistencia a la autoridad”.

Finalmente, el trabajador del arándano planteo que “hicimos todo lo que pudimos, realmente no se puede, estamos peleando contra dos gorilas que son Alcides Camejo y Néstor Loggio”. Y sugirió que “serán los responsables de lo que me pase a mi y a mi familia”.

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